
En la rutina de la crisis los espacios abiertos crean una sensación de opresión que exige una reacción inmediata.
Hemos pasado por ello, sumisamente nos curvamos en la posición del cambio entre artefactos y vientos, entre murallas e iglesias....La vida sigue sumisa, que se lo digan a Manrique....
Saludos Sumisos a todos los supervivientes...
QLC.
